Javerim Javerot

Las sagradas escrituras, en medio de su mar de conocimiento, nos revela la justicia y misericordia del Eterno, El Rey Todopoderoso que cabalga sobre los cielos (Arabot).

Según el libro de Enoc, el cual es citado en el libro de Yehuda en el Código Real (Rab Dan Ben Abraham), Adonay habita en el séptimo cielo, y el Ángel Regente es Mijael, (Miguel).

Salmos 68:5(4) dice“Cantad a Elohim, cantad salmos a su nombre; Exaltad al que cabalga sobre los Arabot. JAH es su nombre; alegraos delante de Él”. Ieshúa ratifica esta enseñanza y declara en Mateo 6:9 “Padre nuestro que estás en los cielos (Avinu ShebaShamaim – Séptimo cielo), santificado sea tu nombre.” Confirmándonos la existencia de 7 o más cielos.

Algo sorprendente que enseña el Rabino Dan Ben Abraham, es que existe esta teoría, según la fuente de Enoc, que en este séptimo cielo habitan las Neshamot (almas) de las personas. Cuando un alma está preparada para venir al mundo, es enviada una materia prima, custodiada por un mensajero celestial para marcar un embrión que va a fecundar el óvulo femenino, para que se produzca una concepción humana, que tenga el sello de la Neshamá; de la imagen de Dios.

Te puede interesar:  El Shabat Milenial

Devarim 33:26 declara: “No hay nadie como Adonay de Jesurún, que para ayudarte cabalga en los cielos, entre las nubes, con toda su majestad.” El Eterno habita en el séptimo cielo, y una parte de ti siempre está conectada con ese séptimo cielo: tu Neshamá. Tu alma elevada proviene y es parte de allí, es tu luz que siempre vuelve al Eterno. Pero en tierra, a veces la dejamos apagar y nos concentramos en otras cosas que nos desvían, por eso nuestra misión conectarnos con esa luz espiritual, y así cumplir nuestra misión y tener visión en esta tierra, en la cual Di-s nos colocó con propósitos, y siguiendo las escrituras; no nos desviaremos ni a derecha, ni a izquierda, sino que viviremos en la Shalom de su instrucción.

Te puede interesar:  Las primicias de la resurreción

Encontremos parte de ese séptimo cielo yendo a lo más profundo de nuestro interior y pidiéndole perdón de corazón a Di-s por nuestras fallas, y diciéndole que lo amamos con todo tu nuestro ser. Él es Justo y Misericordioso y escuchará nuestra oración. Y encenderá la luz de nuestro interior, colocará su rostro sobre nosotros y nos permitirá vivir en plenitud.

BeShem Ieshua HaMashiaj, Amén.

¡Si te gustó este artículo, compártelo en tus redes sociales!

Artículos relacionados

Deja una respuesta