Javerim Javerot

¿Por qué es necesario que exista el Tercer Templo?

Pregunta:

¿Por qué es necesario que exista el Tercer Templo?

Respuesta:

Aprendí de mi Rabino Iojanán bar Moreh que, para sustentar algo que posiblemente va a suceder, debemos mirar primero desde el principio, desde la raíz.

Y la base de todo este tema, a mi modo de ver y entender, la podemos encontrar en la Torá. En la parashá Terumah, donde el Eterno ordena que se recoja una ofrenda de todo el pueblo para la construcción del Mishkán, ya que éste lugar fue el que antecedió al Templo.

Mucha gente se pregunta: ¿Por qué El Eterno mandó a construir una Tienda, un Mishkán? ¿Cuál es la razón de eso? Y es una pregunta muy interesante, porque, partiendo de esa raíz, vamos a tratar de entender, según mi concepto, porqué el Eterno va a permitir que el Tercer Templo sea reconstruido.

Dijo el rey Shlomo (Salomón) cuando construyó el primer Templo: “¿acaso podrá residir el Eterno en la tierra? Pues he aquí que los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¿cómo podrá contenerte esta casa que yo he construido?” Esta idea no solo se le ocurrió al rey Shlomo en su tiempo, sino que, de acuerdo a la opinión de nuestros sabios, el Eterno mandó a construir el Mishkán (Tabernáculo) porque Él iba a residir allí y por esto el pueblo será catalogado como santo.

El Eterno dijo que Su presencia nunca se iba a apartar de allí. Podemos ver que, cuando se construye el Tabernáculo, la presencia de Di-s no se aparta de El Lugar, sino que permanece en una nube de gloria.

Para los hijos de Israel, durante el tiempo que estuvieron en el desierto, era necesario que alcanzaran la misma altura espiritual que nuestros padres. Es por esto que Hashem permite que se construya el Mishkán en el desierto.

Maimónides, en su libro “La guía de los perplejos” nos ofrece la siguiente explicación:

“El Tabernáculo estaba destinado a alejar al pueblo de Israel del culto idólatra que imperaba en todos los pueblos que lo circundaban, para así orientar al pueblo hacia el Eterno. El santuario y todos sus rituales forman parte de un plan general que tiene por finalidad limitar el culto de los sacrificios, vestigios de la religión pagana”. Es decir, para alejarlos de la idolatría.

Entonces, la Torá va a permitir los sacrificios en un centro único -el Mishkán y más tarde en el Beit Hamikdash (el Templo) en la ciudad de Jerusalén-. Y, además, nos dice que los objetos sagrados que contenía el Tabernáculo, así como su estructura interna, son explicados con detalle en la Torá, con la misma perspectiva.

Te puede interesar:  Camino a Shavuot

Recordemos que Israel vivía -y aún vive- rodeada de muchas ciudades y diversidad de culturas que tienen costumbres paganas, y ellos mismos en ese momento habían salido de Egipto, de tener costumbres idolátricas.

Dice Maimónides que “construir el Mishkán es para dirigir todo el culto para que sea encaminado únicamente hacia el Eterno. No porque Hashem lo necesite, sino para alejar al pueblo de Israel de la idolatría”.

En ese orden de ideas, cuando se pregunta “¿para qué se va a construir un tercer Templo?”, podemos decir que, en el momento que el rey Shlomo construyo el primer templo, El Eterno dijo que “si el pueblo de Israel cumplía con lo que Él pedía, Él estaría ahí, o de lo contrario sería destruido”. Y así fue. Recuerden ustedes; primero con el exilio babilónico, luego el Eterno permite por segunda vez que se reconstruya con Nehemías y con Esdras, pero el pueblo vuelve a pecar, y es destruido nuevamente en el año 70 por Tito.

Pero ahora viene una tercera oportunidad, donde el Eterno va a permitir que ese Templo sea reconstruido. Y aquí hay dos motivaciones para que esto suceda:

  1. Para que, efectivamente, el pueblo de Israel se vuelva nuevamente a los caminos del Eterno, ya que en este momento se está asimilando a las costumbres de todos los pueblos. Es posible que sea con la misma motivación de la que nos habla Maimónides. A pesar de que en el libro de Revelaciones nos dice que ese Tercer Templo va a ser profanado, allí encontramos bastantes textos que nos dicen que ese templo va a estar allí. Entonces, es necesario que se reconstruya para que se cumpla la profecía, y para que nuestro Mesías Ieshua retorne.
  2. En Revelaciones 11:19 (versión del Código Real) nos dice: “Y se abrió el Tabernáculo de Di-s en el cielo, y fue enviada la imagen del Arca de Su Pacto la cual fue vista por todos, y hubo relámpagos, y voces, y truenos, y un terremoto, y granizo”. Esto esta apuntando claramente a que la finalidad del Mishkán, del Santo Templo, es el mismo Eterno. Y en Revelaciones 21:21-22 nos dice: “Y las doce puertas, doce perlas. Cada una de las puertas era una perla en si misma. Y la calle central de la ciudad, de oro puro, transparente como cristal. Y no vi en ella Templo, porque el Eterno, el Di-s Todopoderoso es su Templo juntamente con el Cordero”. Ese es el punto; en este momento estamos en una época en la cual estamos anhelando fervientemente la venida, el regreso del Mesías, y que el reino del Eterno sea restaurado y sea impuesto en la tierra. Mientras que eso suceda, tendrá que haber Templo y tendrán que cumplirse todas las profecías que están dadas desde el inicio. Sin embargo, nuestra esperanza es en el Olam Habá (mundo venidero), cuando el Eterno nos permita estar a su lado. No va a haber necesidad de Templo, no va a haber necesidad de Mishkán, porque el Eterno mismo es el Templo, y eso es lo que nos debe a nosotros preocupar, saber que las cosas que tienen que pasar en este mundo terrenal tienen que pasar. Esa presencia con el Eterno la vamos a poder disfrutar cuando el Eterno, según sea Su bondad y Su misericordia, nos tenga junto a Él en el Olam Habá.

¡Shalom Ubrajot!

¡Si te gustó este artículo, compártelo en tus redes sociales!

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *