Javerim Javerot

Enseñar con el ejemplo

De acuerdo a lo que está escrito en la Torá, los hijos de Koraj reflexionaron sobre la rebelión que estaba planeando su padre junto con los otros hombres y decidieron apartarse de lo que se estaba conspirando. Aunque en un principio fueron partícipes de ello, se arrepintieron, hicieron Teshuvá delante del Eterno y continuaron sirviendo a Hashem, como nos lo relata el Salmo 42 que dice: “Para el Director del Coro, un Maskíl, por los hijos de Koraj: Como un venado suplica por las fuentes de agua, así suplica mi alma por Ti, Di’s. Mi alma está sedienta de Eloha, Di’s vivo.” 

Ellos tuvieron el honor de escribir once Tehilím (Salmos) el: 42, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 84, 85, 87, 88 y ser servidores en la casa de nuestro Eloha.

Los sabios de Israel nos dicen que grandes hombres vinieron de los descendientes de Koraj que se arrepintieron, como el profeta Samuel.

Estos hijos hicieron Teshuvá y, así mismo, el Eterno les dio su recompensa y no fueron culpables del pecado de su padre. Está escrito en Ezequiel 18:4 “Miren, todas las almas me pertenecen a mí – ambas, el alma del padre y el alma del hijo, son igualmente mías – así que es la persona que peque, él mismo es el que morirá” y en Devarim (Deuteronomio) 24:16 dice: “Los padres no serán condenados a muerte por delitos cometidos por sus hijos, ni los hijos serán ajusticiados por delitos de sus padres; cada persona será condenada por su propio pecado”.

La manera fundamental para enseñar a los hijos es con el ejemplo. Tú modelo es fundamental, es muy importante, porque tal como te comportes, así serán tus hijos, puesto que ellos aprenden más a través del ejemplo. No solo con las palabras, sino con las acciones.

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En el caso de los hijos de Koraj, Hashem mismo los llevo al arrepentimiento y a un despertar espiritual para no caer en el mismo pecado de su padre; Di’s los libró. Ellos recapacitaron y se dieron cuenta de que lo que estaba haciendo su padre y que estaba mal.

Seguramente Koraj no siempre fue así como lo muestran en esta parashá, pienso que él les enseñó a sus hijos muchos principios y valores que él también heredó por generaciones, y éstos estaban ahí arraigados en sus hijos. Ese temor al Eterno recobró vida en ellos y volvieron al camino correcto, decidieron dar un paso a un lado, se alejaron de la rebelión de su padre, e hicieron Teshuvá y sirvieron a Di-s Todopoderoso.

Mi maestra de Torá, la Rabanit Elisheva de Morales Z”L, me enseño algo muy importante que quiero dejar en este artículo; la mejor herencia que le puedes dejar a tus hijos es La Torá. El conocimiento de ella, el temor y amor al Eterno. Puede ser que tú no tengas ningún bien material, ni riquezas, pero la mejor herencia que le puedes dejar a ellos, es la Torá. En Proverbios 22:6 está escrito: “Instruye al niño en Su camino y aún cuando fuere viejo, no se apartará de él”.

No importan los errores o faltas que se hayan cometido; tenemos el ejemplo de los hijos de Koraj que lograron esa misericordia del Eterno y recibieron una gran recompensa. Hashem es fiel cuando la persona se arrepiente y sus puertas siempre están abiertas a cualquiera que se acerque a Él con verdadera Teshuvá.

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De igual manera, si tú ves que tus padres están equivocados, o en algo contradicen la Torá, lo puedes hablar de manera amorosa y respetuosa. Puedes hacerles caer en la cuenta de su error y ver las cosas a la luz de la Torah. De igual manera, esto mismo lo pueden hacer los padres hacia los hijos ,cuando ven que ellos se están equivocando. Es el deber guiarlos por el buen camino y llevarlos a hacer Teshuvá. Pero es necesario tener presente que debes ser un ejemplo para ellos, si es que quieres tener un hogar y una vida de gran bendición.

¡Shalom Ubrajot!

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