Javerim Javerot

BERESHIT (GÉNESIS) 23:1 – 25:18

“Fueron los días de Sará: cien años y veinte años y siete años; los años de la vida de Sará”

Bereshit 23:1

Solamente aparece este estilo idiomático en la Toráh dos veces para referirse a la edad de muerte de algún personaje, y es donde se menciona tres veces los años, cien años, veinte años y siete años. Los sabios antiguos han querido encontrar en esta forma de escritura un mensaje y dicen que Sará a los cien años era tan pura en espiritualidad y moral como a la edad de siete años. Quiere decir que ella vivió toda su vida en armonía espiritual y sin contradicciones.

Por otra parte, esto nos habla de una consistencia en la vida de Sará, una vida llena de luchas y vicisitudes al lado de su esposo, pero siempre puesta su esperanza en el Eterno.

Sin embargo, no me quiero detener aquí, sino quiero traer una reflexión para nuestra vida.

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En el judaísmo no se preocupa tanto por la fecha de los cumpleaños, más bien se conmemora la fecha del fallecimiento de una persona; se le recuerda por lo que hizo, mas no por lo que va a hacer. Y en este mundo tan convulsionado, en esta época que estamos viviendo, donde tenemos protestas por todo, descontento, donde el mismo pueblo no se pone de acuerdo en lo que quiere, y, lo más importante, donde la gente quiere que el Estado le soluciones todos sus problemas, creo que es cuando debemos mirar hacia nosotros mismos y poner nuestra mirada primero en el Eterno Bendito es, y poner a su servicio las capacidades que Él nos ha dado. No podemos esperar que un hombre, unos gobernantes, solucionen nuestra vida. Debemos actuar como lo hicieron nuestros padres, como lo hizo Abraham y Sará que, por encima de lo que podían hacer los hombres, pusieron su fe en Di-s.

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Es el momento de actuar, de no ser agentes pasivos, de hacer algo para la posteridad, para que nuestra memoria sea recordada, no por cosas inicuas, no por ser violentos, etc., sino por poner a disposición de nuestros semejantes de lo mismo que el Eterno nos ha dado, y, lo más importante, proclamar la palabra de Di-s a toda criatura.

Que el Eterno que es bueno nos conceda días de paz y prosperidad, que nos ayude en estos momentos de dificultad y permita que reflexionemos con cabeza fría cómo podemos ayudar desde nuestras posibilidades a los más necesitados, y que la luz de la Torá brille para todos.

¡Shabat Shalom!

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