Javerim Javerot

Hace algunos días, hablando con mis hijos, el mayor, entre las cosas que reflexionabamos, nos decía qué significa el mandamiento escrito en Vaikra (Levítico) 19:18; «no tomarás venganza ni guardarás rencor (resentimiento) contra los hijos de tu pueblo sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo». Este famoso versículo lo repetía, por supuesto, el Rabino Hilel y muchos otros sabios y también nuestro Rebe Ieshua quien lo cito como el segundo más grande mandamiento después del Shema. Escrito está en Matitiahu (Mateo) 22:39 y en Marcos 12:31;«amaras a tu prójimo como a ti mismo».

Entre los muchos ejemplos que citó mi hijo, voy a compartir los que conciernen al tema de Cuida tu habla«si no quieres que te critiquen no critiques, si no quieres que tengan envidia de ti no envidies a nadie, si no quieres ser maltratado no maltrates, si no quieres que hablen mal de ti no hables mal de nadie. Ese sí es el verdadero significado de «Amaras a tu prójimo como a ti mismo».

En el Talmud hay un relato en el que una persona fue a hablar con el sabio Hilel para pedirle que le enseñe la esencia del judaísmo mientras él estaba parado en un solo pie. Hilel le contestó: “No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti. Esa es la base de la Torah. El resto es comentario. Anda y estudia”. En estas sabias palabras se resumen los ejemplos mencionados anteriormente.

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También, nuestro Rebe Ieshua fue mucho más allá diciendo en Mateo 7:12«Tratad a los demás en todas las cosas, como anheláis que los demás os traten porque esto resume toda la Torah y los Profetas».Es respetarte, apreciarte, amarte, tratarte bien para así poder hacerlo y transmitirlo a tu prójimo. No hables mal de nadie para que no lo hagan contigo, no hagas mal a nadie para que no se te devuelva. En hebreo existe un término para esto «mida kenegued mida» que significa «medida por medida». Así que recuerda siempre ser cuidadoso(a) con tu forma de hablar.

De acuerdo a los sabios del pueblo de Israel la arroganciaes la causa principal de Lashón Hará, porque cuando una persona es así, se siente muy superior y se cree con el derecho de criticar, maltratar, avergonzar, burlarse, hablar mal de prójimo y sentirá envidia por los éxitos y bendiciones de los demás.

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En el libro «Hablar bien y Vivir bien» del Rav Pinjas ben Aharon Shofet dice que cada palabra de Lashón Hará es una transgresión.

Por causa de este pecado de no controlar la lengua, de no dominar este mal hábito, vienen muchas malas consecuencias a cada persona, a la sociedad, ¡al mundo! En Kohelet (Eclesiastés) 6:7 dice: «Todo el duro trabajo del hombre es para su boca; y con todo eso, no se sacia».

Así que Beezrat Hashem -con la ayuda del cielo-, sigamos en este hermoso proceso de aprendizaje y transformación en Cuida tu habla, que sea Hashem mismo quien ayude a cada persona a cambiar sus malos hábitos por buenos hábitos en el hablar y en el trato con el prójimo.

¡Shalom Ubrajot!

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