Javerim Javerot

VAIKRÁ (LEVÍTICO) 21:1 – 24:23

Durante este tiempo de confinamiento si hay algo que extrañe es el reunirme con la familia, con los hermanos, poder visitar lugares, poder salir del encierro. Un encierro prolongado, obligatorio, nos hace sentir sin libertad, como esclavos de todo lo que está sucediendo.

Seguramente en este contexto entenderemos un poco a nuestro amado pueblo de Israel, cuando estuvo encerrado y esclavizado en Egipto; podían ver la luz del sol, pero no la luz de la libertad. Son estos momentos donde anhelamos el reencuentro, un abrazo, una cena, una fiesta, etc.

Y precisamente de esto nos habla esta porción de la Torah, que el Eterno nos invita a reunirnos, a estar en familia y en comunidad. La Torah nos dice que Israel clamó y Él nos escuchó.  El Eterno bendito es, se acordó de su pueblo, de sus penurias, de su esclavitud, de su sufrimiento y nos regaló fechas especiales para que nos podamos reunir con el propósito de alabarte y bendecirle, con el propósito que tengamos un descanso y un momento de retrospección, un momento de acercarnos a escuchar lo que él tiene para nosotros, escuchar sus leyes, sus mandamientos, sus instrucciones que tiene para nuestra vida. Nos invita a que estemos como una sola familia alrededor de Él, y de esa manera nos prepara para el mundo porvenir. Las fiestas que el Eterno nos regaló fueron:

  • El Shabat
  • Pesaj (pascua)
  • Iom HaBikurim (día de las primicias)
  • Shavuot (Fiestas de las semanas)
  • Iom Teruah (día de las trompetas)
  • Iom Kipur (día de la expiación)
  • Sucot (Fiestas de las cabañas)

Estas fechas o festividades, no son invención humana, son citas que el Eterno nos dio para el disfrute, y, aunque están en el contexto de hace cuatro mil años, y que las fiestas en su mayoría tenían que ver con la agricultura, nos deja ver más allá, nos prepara para elevar nuestra alma, nos invita a no dejar todo en el campo terrenal, nos ayudan a comprender la grandeza, el sustento, y la misericordia que nos muestra nuestro Di-s. Además, nos dejar vislumbrar tiempos proféticos, nos deja ver desde esos tiempos todo el plan de redención que el Eterno ha preparado desde antes de la fundación del mundo, nos deja ver al Mesías. Es por eso que estas fiestas cobran para nuestra vida una importancia vital, pues en guardarlas está la esperanza para superar todas estas pruebas que estamos pasando, en guardarlas estamos identificando al Mesías Ieshúa y su servicio al Eterno, es por medio de estas fiestas donde entenderemos finalmente los tiempos proféticos, los tiempos de nuestra redención.

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¡Shabat Shalom!

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