Javerim Javerot

SHEMOT (ÉXODO) 30:11 – 34:35

“Cuando hayas de establecer el número de los hijos de Israel, el de sus censados, habrá de ofrecer cada hombre, el rescate de su alma ante Adonai, al censarlos; para que no haya en ellos mortandad, al censarlos.”

Shemot 30:12

El Eterno ordena que cuando se cuente a los hijos de Israel, cuando se realizaba el censo, no se debería contar a los individuos, se debería contar una unidad monetaria que cada hijo de Israel debía llevar. El versículo con el que iniciamos esta reflexión dice algo muy interesante “habrá de ofrecer cada hombre, el rescate su alma ante Adonai” me pregunto entonces, ¿por qué razón se habla del rescate del alma por un conteo que el Eterno mismo envía? ¿Es pecado contar al pueblo?

Vale la pena antes de responder estas preguntas saber que significa Ki Tisá. Como lo vemos en el versículo y como se ha traducido en las versiones, significa “cuando cuentes”, pero la realidad es que la traducción literal sería “cuando levantes la cabeza”, y así entenderemos un poco. Cuando la Torá habla del rescate por el alma de cada uno de los hijos de Israel, lo hace de manera anticipada, ya que el hombre podría enorgullecerse. Una de las interpretaciones a este versículo habla de que los que eran censados solo eran los aptos para la guerra (de 20 años en adelante), esto nos da una idea de cuál sería el motivo de orgullo del ser humano. Por lo general, a los dirigentes de un pueblo o nación les gusta hacer exhibiciones de su tropa y armamento, de presumir cuantos soldados tienen, y de esta manera querer amedrentar a sus posibles enemigos. Esas muestras de superioridad no van con los planes de El Eterno. Ahora, el versículo dice “para que no haya en ellos mortandad”; esto se refiere a que cuando el hombre se levanta en orgullo, necesariamente será abatido, la situación difícil es que esto no solo recae sobre los dirigentes, sino también sobre el pueblo, recordemos que este fue un gran pecado que cometió el Rey David como lo relata 2 Samuel Capítulo 24.

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​​Los siguientes versículos son los más interesantes: 

Esto habrán de ofrecer todos los que pasen entre los censados: medio shekel, del shekel del Santuario, de veinte guerah es el shekel, medio shekel como ofrenda ante Adonai.

Todo el que pase entre las personas censadas, de edad de veinte años para arriba, habrá de ofrecer la ofrenda ante Adonai. El rico no habrá de exceder ni el pobre habrá de disminuir de la mitad del shekel al ofrecer la ofrenda ante Adonaí, para expiar por vuestras vidas.”

Shemot 30: 13-15

Se dice que el pago de rescate por las almas es de medio shekel, el Shekel es una unidad monetaria, para entender esto un poco y trasladarlo a nuestra época es como si se dijera un dólar o un peso, pero lo interesante es que no se pide un shekel, sino medio, ¿por qué medio? Otra vez debemos mirar el contexto. La escritura nos dice que todos debían dar por igual, el rico, el pobre, el joven, el viejo, etc., todo el que iba a ser contado debía dar este medio shekel. Esto nos habla de la igualdad que tiene para el Eterno las almas, ninguna vale más que otra, Él las creo con el mismo valor, para el Eterno no hay almas de primera y almas de segunda. Además, esto no enseña a entender que no es lo que tenemos lo que nos hace ser personas, debemos entender que ni las posesiones, ni aún nuestra vida nos pertenece, todo pertenece a nuestro Di-s.

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Y por último debemos entender que era medio shekel para que entendamos que siempre nos faltará el complemento, que debemos vivir una vida, no centrada en nosotros mismos, sino entendiendo que tenemos a nuestro prójimo alrededor. En estos momentos que estamos pasando con la pandemia, debemos reflexionar qué estamos haciendo mal, si esta plaga llegó para destruir y para que entremos en pánico y para que no podamos pensar sino en nosotros mismos, o más bien si este es un llamado de atención del Eterno para que despertemos, para que nos volvamos a Él, y esperemos con ansias el retorno de Mesías Ieshúa, para completar ese medio shekel que nos falta para disfrutar del mundo venidero, donde la peste, la plaga, la enfermedad y las tristezas acabarán.

¡Shabat Shalom!

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