Javerim Javerot

Tus actos hablan por ti

No todos los días son fáciles; cada uno viene con su reto. Muchas veces nos encontramos en situaciones de enojo, tristeza o frustración y solo queremos recibir una palabra o un trato amable. Pero no se trata simplemente de recibirlo, sino que también debemos darlo, a pesar de nuestro estado de ánimo. 

Proverbios 15:1 nos dice:

“Una respuesta tierna aplaca la cólera, mientras que una palabra de ofensa hace subir el furor”

Esto no es aplicable únicamente para las palabras, sino también para las acciones; si éstas son amables, con cariño y amor, quitan el enojo. Pero sí son lo contrario, lo único que harán será encenderlo más.

Vemos un gran ejemplo en Iaakov: cuando iba al encuentro con Esav, después de tanto tiempo de estar alejados y todo lo que había sucedido entre ellos, él quería aplacarlo. Envió presentes delante de él, pues sentía temor en su corazón, ya que sabía que había actuado mal en aquel momento con su hermano. Tuvo que vivir y sufrir muchas consecuencias con su suegro Labán a raíz de sus acciones y engaños. Lo podríamos llamar “formación del Eterno para la vida”; y eso es lo que Él hace con cada persona también.

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Iaakov envió delante de él muchos regalos, rogando primero al Eterno: “Líbrame, por favor, de manos de mi hermano, de manos de Esav, pues yo le temo; no sea que venga y me ataque.” (Bereshit (Génesis) 32:12). Iaakov primero oró, antes de actuar y se apego a las promesas que el Eterno le había hecho a él y a sus antepasados:

“Ciertamente te beneficiaré, y haré a tú descendencia como la arena del mar, que no podrá ser contada por lo numerosa”

Bereshit (Génesis) 32:13

Iaakov le rogó a Hashem por su bienestar y el de su familia. Cuando envió los regalos a su hermano pensó:

“Apaciguaré su ira con el obsequio que va delante de mí. Después veré su rostro; quizás me perdone”.

Bereshit (Génesis) 32:21

Dice Rashí que Iaakov “temió ser muerto en una confrontación y se angustió ante la posibilidad de tener que matar en defensa propia”. Abarbanel dice: “El hombre valiente se entristece ante la posibilidad de morir, pero la elige si es necesario. Así que Iaakov ideó tácticas para proteger a sus esposas y a sus hijos”. Finalmente, por la misericordia de Di-s su encuentro se realizó de forma pacífica:

“Corrió Esav a su encuentro y le abrazó, se echó sobre su cuello y le besó y ellos lloraron”

Bereshit (Génesis) 33:4

En adelante nos narra el episodio del reencuentro entre estos hermanos y luego cada uno siguió su camino. 
Existen varias opiniones de nuestros sabios en cuanto a esta reacción de ellos, pero yo elijo quedarme con la siguiente por motivo de este artículo; el sabio Ibn Hezra dice: “Literalmente entendemos que Esav no pensó hacer mal alguno a su hermano y la prueba es que ambos lloraron, tal como ocurrirá cuando Iosef se encuentre con sus hermanos”.

Este es un gran ejemplo de como con palabras y acciones se puede aplacar la ira del prójimo, como Hashem cambia los corazones y no permite que quienes le temen sean alcanzados por el mal.

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Que Di-s envíe su ayuda para siempre obrar de manera correcta con los semejantes, ya que “tus actos hablan por ti”, y así ser recompensados por el Cielo en gran manera.

¡Shalom Ubrajot!

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