Javerim Javerot

SHEMOT (ÉXODO) 10:1 – 13:16

Nos acercamos al momento más importante de este libro, que es la salida del pueblo de Israel de Egipto, y veremos algunas cosas interesantes.

Primero, miremos el significado de Mitzraim, nombre en hebreo para Egipto.     

El nombre Mitzraim proviene de la raíz Mitzra que significa comprimir, encerrar o limitar. Y, si nos detenemos un momento, veremos que ese era el estado de Israel cuando fue esclavizado; se limitaron sus libertades, su forma de vivir, su cultura, su religión, todo se comprimió. Y de esta manera era imposible servir a nuestro Padre Celestial, pues para poder cumplir la Torá debemos ser libres.

Hemos hablado de la ley Midá Keneged Midá (medida por medida) y en esta parashá le sucedió al pueblo egipcio algo similar, pues el Eterno envió un azote de oscuridad, que no tenemos palabras para describirlo, pues fue una oscuridad sobrenatural, tanto que se podía palpar. Este azote cayó solo sobre los egipcios (los “libres”) y no tocó a los isrelitas (los “esclavos”), de esta manera los egipcios pudieron experimentar que era estar sin poder moverse, sin poder hacer nada.

Debemos luchar todos los días para salir del Mitzraim espiritual, salir de la esclavitud del pecado, no permanecer en las tinieblas que nos quitan la oportunidad de servir, amar, y temer al Eterno, solo en libertad lo podemos hacer. Debemos buscar la verdad de la Torá, no las mentiras que este mundo nos pueda brindar. Nuestro Rebe dijo: “conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”

Segundo, la salida de Egipto es una prueba de fe.

Cuando uno está acostumbrado a ser esclavo, es muy difícil vivir la libertad, pues uno mismo está limitado. ¿Cuántas veces ponemos límites a nuestros sueños, porque pensamos que nada es posible? El Eterno tuvo que mostrar al pueblo que con poder los sacaría de Egipto, y les hace ver cosas que jamás nuestros ojos han visto. El pueblo de Israel debía tomar la decisión de creer que Hashem era poderoso para cumplir su palabra, para cumplir sus promesas.

La carta a los Judios dice que “Moshé por fe obediente se mantuvo como viendo al invisible” y dio testimonio de esa fe contagiando a todo un pueblo que su mentalidad, como hemos estudiado, era de derrota.

Quiera nuestro Padre transformar nuestra mente, y de una derrotista y esclava, haga de cada uno de nosotros seres libres, pensando como libres, que nos ayude a transformar nuestras actitudes, sabiendo que no es en nuestras fuerzas, pues no podemos salvarnos a nosotros mismos, sino con la mano tendida, poderosa y misericordiosa de nuestro Rey y creador de todas las almas. Bendito es su Santo Nombre.

¡Shabat Shalom!

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